Libres de la escasez.
Libres de la escasez
“Gozará él de bienestar, y su
descendencia heredará la tierra.”
Salmo
25:13
Si observa atentamente su vida, puede ser que encuentre actitudes que responden a una mentalidad de escasez y de pobreza. Esta mentalidad no coincide con la mentalidad de Dios. A simple vista nos damos cuenta que esos pensamientos no están alineados a los de Él. Dios tiene pensamientos de abundancia para su vida. Aunque no tenga un centavo en el bolsillo, viva en un barrio pobre o esté en la cárcel, debe tener la mente renovada, porque lo que no ocurre adentro de su vida, no tiene porque ocurrir afuera. Y esta es una gran verdad.
Lo Que No Ocurre Adentro De Su Vida, No Tiene Porque Ocurrir Afuera
¿Y cómo se renueva la mente? Se renueva con la palabra de Dios. La mentalidad que usted tenga determinará su estilo de vida. Cuando nosotros cambiamos la manera de pensar por causa de la palabra de Dios, no importa dónde estemos o cuánto dinero tengamos, vamos a comenzar el camino para ver la gloria de Dios en nuestra vida. Veremos los caminos abiertos del triunfo, de la victoria, de la bendición, de la prosperidad.
Sabe, si nosotros tenemos la mentalidad de estirar el dinero como si fuera una goma de mascar, no le enseñemos eso a nuestros hijos. Enseñémosle a ser buenos administradores. Una persona con una mentalidad de escasez o pobreza vive una vida con límites y por más que se le presente una muy buena oportunidad, no es capaz de cambiar porque su mentalidad no puede sustentar la nueva propuesta y fracasa. Y termina diciendo: “esto no es para mí”.
No. Es sólo cuestión de cambiar el estilo de
pensamiento. No se descalifique cuando Dios no lo hace. Si no puede hoy,
sueñe para mañana. Pero no diga más no se
puede.
Confiese: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Estoy capacitado por Dios para hacer grandes cosas. Lo mejor viene a mi vida porque soy su hijo. Me pertenece.”


